La cultura financiera

Haciendo banca tradicional

Recuerdo el revuelo, las alabanzas y críticas que tuvo en su momento la aprobación de la MiFID, la cual establece que la prestación de servicios de inversión tiene que estar sometida a una estrictas normas de conducta encaminadas a prestar el mejor servicio a los clientes. Todo el revuelo quedó solventado mediante  la realización de unos tests de idoneidad previos a la prestación de cualquier servicio para asegurarse de que lo que se coloca es lo mejor para cada cliente. A reglón seguido comenzaron a “colocarse”  productos financiros tales como participaciones preferentes, bonos senior… a personas que, basados en la MIFID tenían un conocimiento adecuado del producto y eran candidatos idóneos para ese producto financiero.

Por otro lado leo en recientes blogs y artículos financieros, los productos que se están sacando en mercados evolucionados como EE.UU o los consejos de ahorro que se dan a los consumidores en ese mismo país:

-          Las mágicas propiedades del interés compuesto, donde se explica como si depositas a los 20 anos la cantidad de  5.000 USD en una cuenta al 8%, al retirarlo a los 65 tendrás 160.000 USD. Con ese mismo interés, si depositas los 5.000 USD a los 39 años, el importe final serían 40.000 USD (la cuarta parte exactamente).  Se marcan incluso tablas del coste de esperar un año (la famosa procastinación) a la hora de hacer funcionar el poder del interés compuesto. Esto el lo que yo llamo un ejemplo fácil de entender y un claro ejemplo de aplicación de lo que es la MIFID ¿alguien ve la complejidad de ese ejemplo?

-          En algún que otro sitio online de EE.UU (los hay a cientos) se dan consejos para ahorrar, tales como bajarse cupones online para ahorrar en la compra, contratar las llamadas de larga distancia con compañias especializadas en ese tipo de llamadas…

-          Citibank empieza a “educar” a sus clientes para que no incurran en descubierto en cuentas corrientes o de cheques, no permitiendo que en las compras mediante tarjeta de débito se llegue a incurrir en descubierto a menos que el cliente lo autorice. Me pregunto qué tiene eso de novedoso, pero  se da la posibilidad a los clientes de que usen algo totalmente normal pero que posiblemente desconocían

Todo ello son ejemplos de “educación” del cliente; ejemplos claros y prácticos. Foros hay a millares, donde se plantean preguntas que dejan claramente a la vista la baja cultura financiera de muchos sectores sociales, pero a la vez el extraordinario respeto y el afán de colaboración de usuarios con mejores conocimientos por tratar de resolver esas dudas.

La situación en España

En españa el ahorrador es por definición un ahorrador conservador: de cuenta corriente y depósito. Aún recuerdo alguna Caja Rural que a principios de mes tenía una cola de señoras que venían a contar el dinero de su pensión: naturalmente el cajero no hacía ninguna transacción de reintegro e ingreso y todas las pensionistas contaban los mismos billetes, pero pensaban que se guardaba en su correspondiente cajita de zapatos (y no estoy hablando de hace más de 10 años). A la vez que el ahorrador español es conservador también es confiado: lo hago (invierto) porque me lo ha dicho mi cuñado o el director de la oficina que es de confianza y se lo ha recomendado incluso a su padre.

Ante esta situación se venden productos como participaciones preferentes a jubilados, depósitos “asegurados” donde-usted-no-perderá-nada y que además puede ganar si

“en cada Fecha de Observación si el Precio Oficial de Cierre de todos los subyacentes es igual o superior a su Precio de Referencia Inicial, se abonará en la Fecha de Liquidación correspondiente un interés del 5,25%.
En caso de que el Precio Oficial de Cierre de algún subyacente en alguna Fecha de Observación sea inferior a su Precio de Cierre al Inicio no se cobrará ningún interés en la correspondiente Fecha de Liquidación”

Este producto es de los sencillitos, pero no es adecuado para que se coloque a la jubilada que, lo que en realidad busca, es el 2% o la vajilla de porcelana (yo he oído la mejor venta de un producto de este tipo a un diciendo: señora usted se lleva un jamón para esta navidad y a lo mejor además gana algo de dinero, para un producto referenciado a índices bursátiles mundiales, al menos el vendedor era sincero y el capital estaba asegurado)

Hace no mucho el señor Botín vino  a decir que el Banco de Santander había salido triunfador de la crisis porque no vendía productos que no comprendían. En realidad el señor Botín tenía toda la razón del mundo: si no entiendes un producto no lo compres jamás y si tienes dudas y el director de la oficina te aconseja comprar porque él mismo ha comprado y toda su familia también, es el momento de salir de la oficina corriendo con la primera excusa que se te ocurra.

Desde mi punto de vista la MIFID ha sido una oportunidad perdida (esto lo dejo para otro post) y a la vez la falta de cultura financiera debe ser paliada con hambre de información: hay foros, radios, libros… pero hay que querer entender y estar informado y no venir a quejarse a posteriori, formar plataformas de afectados y esperar a que el Estado (ese ente que no se sabe muy bien quien es pero del que uno no debe formar parte) pague.

Casos los hay a cientos y no voy a hacer mención a ninguno, pero tan culpable es el que vende sin escrúpulos como el que compra sin informarse.

Todos los bancos son unos ladrones y yo tengo derecho a la ayuda, préstamo, no sabía lo que firmaba… son frases que últimamente oigo mucho y que tienen fácil remedio: lectura. La necesidad de formación financiera a todos los niveles, sobre todo en las oficinas bancarias

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